Si habéis visto la película “300”, tal vez os sorprendió la escena dónde se explica el hecho verídico de cómo los espartanos se deshacían de manera cruel de aquéllos recién nacidos qué presentaban algún defecto o merma física, ya qué todo buen espartano que se preciase debía ser un guerrero nato, fuerte, de buena complexión, sin defectos que estorbasen su transformación de niño de teta a soldado implacable que daría su vida por la defender a su pueblo.

Qué crueldad ser arrojado por un tajo por haber tenido la mala suerte de haber nacido ciego, excesivamente delgado, prematuro, enfermo o por cualquier otro antojo del destino. ¡Griegos salvajes! cuna de la civilización occidental y a la vez máquinas sin corazón ni escrúpulos. Corrían otros tiempos también… año 600 antes de Cristo aproximadamente.

Hoy, en pleno siglo XXI, con una diferencia de unos 2600 años de evolución respecto aquellos crueles espartanos todo ha cambiado. En España, país del primer mundo, occidental, democrático, donde reina el respeto a los derechos humanos y toda esa verborrea y parafernalia, te enfrentas a un destino aún peor. La sinrazón.

Porque a partir de hoy, si eres un bebé español te enfrentas a ser tirado al cubo de la basura, no porque no cumplas con el baremo de haber nacido perfectamente sano, si no porque tal vez a tu madre, una niña de 16 años con espinillas le ha dado el punto de no querer tenerte, porque estorbas, te cagas, lloras, y comes mucho. O tal vez porque le vas a joder la vida y ya no podrá irse de juerga los fines de semana, o tal vez porque tendrá que buscar un trabajo y lo qué es peor, trabajar, para pagarte las papillas y pañales.

Excusas todas ellas, estúpidas, pero es mucho más cruel y surrealista todavía, porque realmente, no se necesita dar NINGUNA explicación, estúpida o inteligente, da igual, no importa un carajo, ya que antes de las décimo cuarta semana de gestación, vas al hospital y decides abortar porque el día de hoy cae en impar, y te lo tienen que aceptar, o tal vez porque tu horóscopo de Sagitario te dijo que era mal año para procrear, o porque lo ha dicho el pulpo Paul. Porque por supuesto, un feto de 14 semanas no es nada, está al mismo nivel que una piedra, un excremento de gaviota, un suspiro o una lata de calamares. ¿Por qué no íbamos a tirarlo por un tajo?

Después de reflexionar llegué a una conclusión, y es que lo tengo claro, si la reencarnación existe y tengo que volver a nacer, me pido Esparta 600ac!!! si no nazco que al menos sea por una razón, equivocada o no.